miércoles, 24 de enero de 2024

JOSE ANTONIO: INQUIETUDES DE IZQUIERDAS, PULSIONES DE DERECHAS.

24/01/2024

 

JOSE ANTONIO: INQUIETUDES DE IZQUIERDAS, PULSIONES DE DERECHAS.

 

Estoy a punto de acabarme la biografía de José Antonio: “José Antonio: Realidad y Mito" de Joan Maria Thomàs, y en la parte final abre un tema muy interesante que yo mismo como lector me lo iba planteando a lo largo del libro, y luego al ver resumida su vida política queda bastante claro.

 

Existían dos pulsiones contrarias dentro del hijo del dictador: una de "izquierdas" que ve posible el alcance de la justicia social que él buscaba dentro de los mecanismos que eran estatus quo en el momento: democracia liberal republicana bajo un gobierno socialista, y otra de "derechas" que en el fondo sabía que era imposible conseguir nada con los rojos al poder y que era mejor aliarse con los rebeldes, el bando nacional, para la inminente guerra e incluso renunciar a su protagonismo en el gobierno (el del propio José Antonio que en principio deseaba ser Jefe Nacional de un gobierno fascista de partido único).

 

 

Esto admite muchísimos matices, y él no llegó a declararlo todo de una manera sucinta y simultánea, sino que esto es una evidencia post carrera política (y post mortem), que llegó a la luz debido a los extremos hechos que le tocó vivir.

 

Es decir, no lo voy a acusar de inconsistente o hipócrita, de hecho, no resulta del todo extraño los "bandazos" de opinión que va dando durante su jefatura de Falange, no obstante, en innegable que es muy curioso.  Hay que recalcar pues lo extremo de las situaciones: primero unas elecciones perdidas del bando político de derechas en 1936, donde se llevó  un jarro de agua fría tras pensar que superaría sus resultados previos como diputado, y luego una rebelión por parte de aquellos que habían perdido las elecciones, hecha por el bloque de "derechas" (de la cual él no era artífice ni director) que él consideraba conservador, inútil, no apto para llevar a cabo las reformas sociales que el propugnaba, pero que al fin y al cabo tenía el apoyo popular y aristocrático, y que en el fondo, está es mi tesis, era mucho más compatible con su visión del mundo que el bloque socialista.

 

 

Porque sí, en la superficie, José Antonio tenía un mensaje de justicia social similar al socialismo, buscaba continuamente la simpatía de los "socialistas buenos", se alegraba profundamente cuando alguien que le había tomado como su peor enemigo (por ser facha y de ultra derecha) al final claudicaba y reconocía sus deseos (él de un votante de "izquierdas" y el de Primo de Rivera) eran muy parecidos; véanse sus memorias del juicio en el que fue condenado a muerte, donde se regocija de esto mismo, cuando literalmente estaba siendo puesta su fecha de asesinato.

 

 

Y es que el propio Jean M. Thòmas recalca una cosa en su propio libro: los que asesinaban a los falangistas eran los comunistas, no los rancios reaccionarios de la derecha católica. Los pistoleados por las escuadras falangistas eran así mismo también comunistas. Y por mucha fachada pragmática similar al final el núcleo ideológico es contrario, el marxismo afirma el materialismo filosófico y el ateísmo, el fascismo, al menos el desarrollado por J.A. tiene como base la superioridad del espíritu, la creencia en lo eterno y en lo divino, son paradigmas muy diferentes, la visión de la dignidad humana no es compatible en ambos marcos. El comunismo, y a los hechos históricos me remito, justifica cualquier acción por el Estado, entidad ubicua y todo poderosa, y las innumerables atrocidades han sido cometidas por la búsqueda de una utopía.

 

 

Una cosa es buscar la justicia social porque es lo correcto, por que tu creencia de la existencia del bien colectivo y tu concepción de patriotismo te lleva a pensar que un estado que busca la justicia social es el modelo correcto, no obstante, el comunismo va mucho más allá, promete el cielo en la tierra, deviene de una corriente filosófica dialéctica, donde hay oprimidos y opresores, y que se debe establecer una dictadura del proletariado. Algo que requiere de mucho gasto energético (imaginemos como un sistema termodinámico) externo para que funcione, porque el equilibrio del sistema no se quiere colocar ahí, es antinatura, tiránico, grotesco, malvado.

 

Y esto, aunque parezca que no, es relevante hoy en día: tenemos movimientos como frente obrero, que levanta simpatías patrióticas, que hace pensar a gente de "derechas" que pueden ser la solución. No lo son. Creen en la existencia de clases sociales, no creen en la propiedad privada, no creen en la eternidad del alma ni en la existencia de Dios, buscan la expropiación de los medios de producción.

 

No son la solución que España necesita.