14/04/2023
TÁBULA
RASA.
La
primera vez que me encontré con esta expresión, por muy raro que parezca, fue
en un episodio de “Perdidos”, serie que con los años me he dado cuenta de que
tiene innumerables guiños históricos y filosóficos.
Uno
de los episodios de perdidos (de hecho, lo acabo de mirar y es temporada 1
capítulo 3) se llama precisamente así “Tabula rasa” y con razón, pues uno de
los personajes principales “John Locke”. Él es un hombre parapléjico, durante
la serie sabio y circunspecto, que, por un motivo desconocido, y no me acuerdo
si revelado, se cura tras el accidente de avión que da inicio a la historia
misteriosa que le concierne. Coje el nombre del filósofo John Locke, pensador
británico previo a la ilustración.
En
su momento no tenía ni papa de ninguno de estos dos hechos, pero por algún
motivo se me quedo el nombre del episodio y con los años me he dado cuenta.
(Increíble
trivia personal que ni te va ni te viene, ¿eh?)
Bien,
esta perspectiva sobre el ser humano dicta que nuestra mente comienza
totalmente vacía y mediante condicionamiento social obtenemos personalidad,
opiniones, intuición, forma de ser, gustos, ambiciones etc.
Yo
en cierto grado supongo que es verdad, pero ignorar la influencia de factores
biológicos, como las hormonas, que influyen en nuestra toma de decisiones es un
error garrafal. Y es que el mítico patriarcado, que las feministas del gobierno
de España tanto mencionan no es más en realidad que los impulsos biológicos en
hombres y mujeres causados por las diferentes hormonas: testosterona,
estrógeno, progesterona etc.
El
techo de cristal, la violencia machista, la gordofobia … Son todo
comportamientos explicados fácilmente por la ciencia:
1) Los
hombres tienen muchos más incentivos sociales e internos para tener éxito, por
lo tanto, sacrifican más para llegar más lejos. Por eso a nadie le importa los
deportes de elite femeninos. Y a nadie le importan las pasarelas masculinas.
Competimos en ámbitos diferentes.
2) La
violencia machista es un estrago causado por el deseo de muchas mujeres de
estar con hombres peligrosos/amenazantes, y los hombres son
peligrosos/amenazantes por una manifestación mala de la masculinidad: lo que
capacita a los hombres para ser protectores (también contra el mundo y los
animales) los capacita para ser una amenaza.
3) La
gordofobia es un rechazo natural a un estado de salud pésimo: el ser gordo
mata, si no te mueres por un infarto, aumentas tu riesgo de cáncer.
4)
Se podría decir que la homofobia, y el
desprecio por los adúlteros, corresponde a un mismo instinto de rechazar como
moral aquellas prácticas que tienen fatales consecuencias biológicas. Pues sin
dispositivos de anticoncepción modernos, como el condón, el petar culos y el
zorrear con distintos fluidos por ahí abajo en las mujeres, no es nada salubre.
Añadamos
este concepto a la larga lista de conceptos erróneos que nacieron en la
ilustración, yo personalmente no me fiaría de la opinión de gente que con tanta
consistencia hacían análisis erróneos del pasado y de la condición humana.
¿La
sociedad civilizada hace malo al hombre? ¿El noble salvaje? En fin, parece comedia barata.
Nota
del editor: ahora que he leído más de ese periodo por la mano maestra de
Alejandro Dumas, que tira puyas como ninguno, reafirmo lo dicho en este
articulillo. Los de la ilustración francesa no sé que porro se fumaron. Quizás
trabajaban con influencias fuera de este mundo…