jueves, 10 de noviembre de 2022

¿PROTOCOMUNISMO EN EL EVANGELIO?

30/10/2021

 

¿PROTOCOMUNISMO EN EL EVANGELIO?

 

La forma más común de interpretar el evangelio en la era actual (moderna y postmoderna) es que el mensaje es uno protocomunista, cuya principal (y relevante) amonestación es con la avaricia y otros comportamientos categorizados como egoístas, e.g. juzgar de manera negativa/ despreciar a las personas consideradas como menos (leprosos, prostitutas, pobres etc.).

 

Jesús pues desde este punto de vista se opuso en su momento a aquellos que personificaban estos comportamientos (fariseos, religiosos, hipócritas) y fue castigado por ello. Es decir, Jesús fue tan solo un hombre bueno (de acuerdo con los valores socialistas), y se ignora cualquier dimensión espiritual del evangelio.

 

A pesar de que es verdad que el discurso de Jesús tiene estos aspectos, esta perspectiva no alberga ni mucho menos la totalidad del evangelio según lo tenemos en los escritos, y sus presuposiciones van en contra de una lectura correcta. Esto no es sorprendente, esta interpretación es errónea, al menos en su concepción.

 

Quizás la persona media que sostiene dichas creencias lo hace en ignorancia completa de lo que pone, pero aquellos que la propusieron (autores de la ilustración, herejes, humanistas) conocían el mensaje original. No obstante, su paradigma no les permite aceptar las distintas acepciones del mensaje y de manera deliberada decidieron darle otro significado.

 

El paradigma (conjunto de creencias base/asunciones) del que hablo es el moderno que engloba los siguientes axiomas: Dios no existe o no es el Dios cristiano, todo conocimiento se adquiere mediante el método científico (empirismo), no hay una dimensión espiritual en el universo y no hay cabida para eventos supernaturales o milagros, todo aquello que existe es material (materialismo). Por tanto, al reconocer la veracidad de este paradigma deben rechazar en gran parte el verdadero mensaje de Jesús.

 

Esto es entendible que lo haga alguien que rechaza el cristianismo, sin embargo, es absurdo que alguien que se denomine cristiano comparta esta perspectiva.

 

Otra perspectiva común a la hora de analizar la “buena nueva”, es contraponer la figura de Cristo con la de Dios, creencia muy similar a la herejía que nace justo después del tiempo de los apóstoles denominada como Marcionismo.

 

Sin embargo, el discurso de Jesús está en completa consonancia con los escritos del antiguo testamento. Jesús no fue tan solo un buen hombre que promulgó un mensaje protosocialista y estaba en contraposición del Dios del antiguo testamento, dios considerado hoy en día por muchos cruel, malo, arbitrario etc. Jesús aparece en el antiguo testamento, y enuncia de forma clara su concordancia con el mensaje de Dios en el nuevo. En los libros del antiguo testamento no aparece un mensaje contrario ni un Dios distinto.

 

Como ya he dicho, pero lo repito, Jesús aparece en el antiguo testamento. En el pentateuco se nos dice que nadie ha visto la cara de Dios, pero Jesús dice que Moisés comió con Dios. Jesús dice “Antes de que Abraham fuera, yo SOY”. San Juan apóstol dice “En el principio fue el Verbo, y el Verbo era Dios, y el Verbo estaba con Dios, y todo lo que fue hecho fue hecho a través de Él”.

 

El Verbo, en griego “Logos”, es Jesús. Por eso Jesús cita con repetición frases del antiguo testamento, para respaldar sus enseñanzas y mensaje. El nuevo testamento requiere cierto grado de conocimiento del antiguo, estando repleto de alusiones y citas, no solo por parte de Cristo sino también de los apóstoles.

 

Es ahí donde recae un peso enorme de la apología cristiana, no solo existió un hombre que decía ser el Hijo de Dios, sino que su venida tanto en forma y propósito se cumplieron en el momento que debía cumplirse como predijeron las escrituras escritas cientos de años antes.

 

El Mesías (Mesías en hebreo, Cristo en griego, Salvador en español) debía ser rechazado por su pueblo, sufrir por los pecados de los demás y morir junto a criminales, como se profetiza en Isaías, libro del antiguo testamento.

 

Los judíos también poseen este libro, y evitan su lectura en las sinagogas por que cualquiera que conozca el evangelio se da cuenta de que predice lo que ocurrió con Jesús.

 

En el PRIMER libro de la biblia, “Genesis”, se profetiza que el Mesías saldría de la tribu de Judá y lo venerarían todas las naciones gentiles, es decir el resto del mundo, algo bastante poco creíble en su momento, considerando que las naciones eran paganas y veneraban dioses de todas índoles.

 

 

Estas posiciones criticadas carecen de coherencia alguna: ¿qué importaría Jesús, por muy buena persona que fuese, si su tiempo en la tierra no tuvo un propósito divino? Hay que recordar que por muchas presuposiciones racionalistas que uno tenga no puede negar que Jesús predicó en Israel a los que eran creyentes en Dios. ¿Les predicó socialismo, que Dios era malo?

 

 

Nota del editor: me estoy dando cuenta de lo talibán que era; mis opiniones son muy parecidas, sigo pensando que en el problema de la modernidad es el rechazo y abandono a Dios, no obstante, noto a través de mi escritura lo riguroso que era, lo inflexible.

 

 

En la sustancia, eso es bueno; en las formas, no, debía ser mucho más socrático. Al menos con mis familiares más cercanos, que no han llevado bien que les haya dejado tantas veces en evidencia.

 

 

 


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