sábado, 10 de diciembre de 2022

"SHONENS", SUPERHÉROES Y NIVELES DE PODER

10/12/2022

 

“SHONENS”, SUPERHÉROES Y NIVELES DE PODER.

 

No sé porque me gusta ver muchas reseñas sobre películas de superhéroes.

No me importa que hablen de ellas gente super fanática del mundo del cómic, a pesar de que a mí el género en si no me llama en especial atención. Si es verdad que alguna serie que apareció en Netflix como "Daredevil" o "The Punisher" me gustó muchísimo, y volviendo a mi infancia la trilogía de Spiderman de Sam Raimi me parece cojonuda.

Sin embargo, el resto de los personajes de DC o Marvel ni fu ni fa, alguna peli que he visto del género como "Aquaman", "Batman vs Superman", "Los Vengadores" me han parecido muy normalitas, digestibles. No obstante, es innegable que han adquirido, quizás ya lo están perdiendo, una preminencia en las taquillas, ambas franquicias han estado en boca de la gente joven estos últimos años.

Un modelo de películas que se ha repetido varias veces es una en la que varios superhéroes de distintas películas se unen para combatir contra una amenaza (villano) que jamás antes se había visto.

Películas corales.

Un villano desmesuradamente poderoso, que solo con el poder de muchos, los héroes son capaces de ganar. Luego, claro, se da la casualidad de que en la siguiente película aun va a haber un malo mucho más fuerte que les plante cara, y al final descubriremos que solo es el heraldo de un ser capaz de destruir mundos...

Que pereza hermano.

El drama me parece bueno cuando el poder de los personajes no depende de algo intrínseco que tienen dentro: son super fuertes, indestructibles... Sino mediante planes, esquemas, estrategias, aprovechas las circunstancias del momento, las crean.

Cuando es "hombre alto fuerte capaz de parar balas y lanzar ondas de energía y es malo porque sí, se  enfrenta a hombre algo menos fuerte menos alto que vuela y a su compañera que lanza fuego y son buenos porque sí", en especial cuando todos los demás personajes del mundo son meros monigotes totalmente eclipsados por la escala de poder de los protagonistas, la historia se vuelve predecible y odiable.

Esto cansa, y lo que es más lamentable, trivializa.

"Dragon Ball Z" tiene cosas buenas—en el trasfondo histórico tenemos unos guerreros despiadados que luchan por la supervivencia de su raza, ya que el tirano petulante los supera, por derecho de nacimiento y poder militar innato en sí, de tal manera que no tienen ninguna posibilidad, aunque se revelen. Lo cual reemite la Historia que corre por nuestras venas—pero al final siempre pasa lo mismo, los buenos ganan porque son más fuertes, porque tienen más energía, porque la barrita de poder arbitraria que les ha dado el autor es más grande que la barrita de poder arbitraria que tiene el enemigo.

Esto no ocurría al principio de la serie.

Supongo que esto es la crónica de mi yo más infantil desengañándose de uno de los géneros  que he consumido a lo largo de mi vida, los “shonen”, historias donde el protagonista es un chaval joven que a lo largo de su trayectoria le va creciendo el pene, digo, la barra de poder que le da el autor y así al final se enfrenta a la amenaza más amenazadora de toda la historia haciendo que todos sus conflictos anteriores parezcan nimiedades. Debe haber alguna manera de apelar a ese deseo de progreso y mejoría de los hombres jóvenes sin caer en el frenesí de los números, permaneciendo en drama más clásico.

Joder, en la vida real hay muchos casos de peleadores inferiores noqueando a peleadores mucho más habilidosos por el factor de aleatoriedad, en “One Piece” como la gente está hecha de titanio ya te pueden tirar una bala de cañón en los piños que si eres "fuerte" es como si te pegasen con una bola de playa. 

Ese truco va a ir perdiendo fuerza, esperen y vean, el futuro de la narrativa estará lleno de ligaduras que sean capaces de mantener la suspensión de la incredulidad.

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