06/07/2023
EL PUEBLO ELEGIDO DE DIOS.
No entiendo realmente cual es el atractivo para ciertos
grupos de personas que hace que veneren a los judíos étnicos cómo seres
superiores que claramente son el pueblo elegido de Dios. Como si del hijo
favorito de la familia se tratase, en ese paradigma un grupo de genético de
gentes siempre hacen todo mucho mejor que el resto. ¿Pero qué clase de justicia
divina sería esta, que por el simple hecho de nacer en un sitio ya eres mucho
más preferido para Él que en el resto del mundo?
Obviamente los flujos históricos tienen mucho que ver, el
hecho de que la gente perciba que el holocausto es una de las mayores tragedias
del siglo XX y de la humanidad en general, y se halla realizado particularmente
sobre los judíos sin razón aparente (desde el punto de vista del occidental
medio), hace que se les tenga como completas víctimas, induciendo gran
simpatía.
No obstante, aquí me gustaría desmontar en particular la
perspectiva teológica errónea que tienen algunos cristianos sobre quien es el
pueblo elegido de Dios, y que otorgan esta categoría permanentemente a los
judíos solo por tener los genes de judíos.
Primero cabe decir que los descendientes de Abraham,
conocidos normalmente como judíos o israelitas (aunque Judá llegó a ser un
reino aparte) sí fueron el pueblo elegido por Dios. En el antiguo testamento
podemos ver una evolución de los pactos que realiza Dios con el ser humano,
también conocidos como alianzas. Primero con el matrimonio de Adán y Eva, luego
con la familia de Abraham, luego con el pueblo de Israel y finalmente con la
llegada de Cristo con la humanidad entera. No tendría ningún sentido que se
restringiera permanentemente a un grupo reducido si verdaderamente Dios es de
todos.
Digámoslo pues, muchos paganos o y neopaganos achacan a los
creyentes precisamente esto: no voy a convertirme a creer y obedecer a un
Dios que solo favorece o quiere a mi enemigo.
Los pactos que realiza Dios con la humanidad son tanto
didácticos como examinantes, es decir, enseñan los límites de la moral: con la
ley dada a Moisés; y ponen a prueba la obediencia de con quien hace el pacto:
Dios prohíbe ciertos alimentos en la ley no por que sean inherente malos sino
como ayuno de lo material y que sus seguidores tengan la correcta jerarquía de
valores: lo divino por encima de lo material (lo material no es malo, no somos
gnósticos).
Bien, pues con la llegada de Cristo se cerró el pacto previo,
caducó el contrato por así decirlo, y se abrió uno nuevo, más laxo en las
formas, pero que requiere una mayor rectitud espiritual, que prima el interior
al exterior.
Ya se pueden comer todos los alimentos de nuevo, no es
necesario que se guarde el sábado y no puedas hacer nada etc. Hubo muchos
"judíos" o "israelitas" que oyendo la predicación de Jesús
y de los apóstoles se enteraron de que iba la historia y se unieron a los
cristianos gentiles en el nuevo pacto, siendo ellos pues también cristianos. En
este sentido esos judíos son del pueblo elegido por Dios: aquellas personas que
su sangre pertenece a los descendientes de Abraham, pero sus creencias son
iguales a las de un cristiano.
Los judíos cuya sangre pertenece a los descendientes de
Abraham, pero rechazan a Cristo no son del pueblo elegido por Dios. Porque la
condición de elegido viene dada por el contrato vigente, no por la puñetera
sangre/ genética.
Nota del editor: de eso va Romanos 11.
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