15/12/2023
LA GUERRA DE LOS SEXOS REVISITADA: INMORALIDADES
COMPARADAS.
¿Es
la promiscuidad masculina igual que la femenina?
Es
una pregunta muy relevante hoy en día, y muchas mujeres se enfadan al escuchar
cuando los hombres decimos que no.
A
ver, debo comenzar diciendo que, desde el punto de vista de la moralidad,
basándome en lo que Dios ha dictado desde el principio de los tiempos, tanto la
infidelidad (poner los cuernos) como la promiscuidad (tener relaciones sexuales
con múltiples personas) están radicalmente mal, irrespectivamente de que género
las practique. Ahora bien, hay que tener en cuenta que los seres humanos aparte
de tener una dimensión moral o espiritual, tenemos también una dimensión animalística,
proveniente de nuestra configuración biológica, que tira de nuestra alma, e
impulsa nuestras acciones. Históricamente esto se ha denominado como la
“carne”, en contraposición con el espíritu.
Partiendo
pues de esta dimensión biológica, aquello que hace valioso a un hombre no es
necesariamente lo que hace valioso a una mujer. He aquí cuando la mujer de
turno se lleva las manos a la cabeza y declara “¡Injusticia, hipocresía!” (o
igual no, porque no es un personaje teatral del siglo 19). No quiero ser cruel,
no debemos ser crueles cuando anunciamos este tipo de hechos, simplemente es
algo inconsciente, algo que es previo a nuestros razonamientos: de la misma
manera que una comida que huele mal te causa rechazo, de la misma manera que
dos hombres besándose te causan rechazo, el conocer que una mujer ha sido
promiscua nos produce emociones/sensaciones negativas. Cabe mencionar que una
mujer siente algo parecido cuando un hombre feo y gordo le tira ficha insistentemente,
cuando su pareja se echa a llorar, etc. ¡Es natural!
Típica
frase de: “una llave que abre muchas puertas es una llave maestra, una puerta
que se abre a cualquier llave es una mierda de puerta”. Un poco cuñadeada
pero buena analogía. Los estándares de valor biológico son muy diferentes para
los dos sexos: competencia, estabilidad, experiencia para hombres; juventud,
belleza, suavidad para las mujeres (sin ánimo de ser exhaustivo).
¿Es
imposible que un hombre sea capaz de dejar de lado el hecho de que una mujer
haya tenido muchas relaciones sexuales previas a él? Si. Pero es normal que
sienta rechazo, y esta por supuesto legitimado a poner un límite al número de relaciones
previas que está dispuesto a que su esposa tenga. ¿Hay cabida para el perdón?
Obvio, pero no es aleatorio que este instinto este implementado en nosotros: cuantas
más veces una mujer tiene sexo con diferentes hombres más complicado es que
forme un lazo emocional con hombres futuros.
No
obstante, es innegable que, si la sociedad occidental quiere permanecer con
algo de relevancia, muchas mujeres van a tener que ser perdonadas de sus
pecados previos si muchos hombres quieren formar relaciones: dicho de manera
más clara, los hombres, más o menos, se van a tener que conformar.
No
significa que no se deben distinguir las picas de los tréboles, pero nadie está
libre de pecado, y es irreal querer poner un estándar de virginidad a las
mujeres actuales, pero bueno cuanto más vírgenes mejor, si es posible.
En
el grupo de los hombres hay tanta gente inadecuada como en el de las mujeres:
sojas, pajeros, inseguros, tíos que no quieren una relación a largo plazo, pero
usan a las mujeres etc. ¡No pasa nada! Así es occidente. Sinceramente, el
futuro pinta feo, pero no pasa nada.
Todos
nos morimos, si Dios existe, pues haz las cosas bien para poder estar con Él,
si no existe pues nada habrá importado. Una cosa es reconocer el panorama: ¡muchas
mujeres deberían dejar de ser tan putas! ¡Y muchos hombres deberían dejar de
ser tan lamentables! Pero no hay lugar para el desánimo y la frustración, que
Dios nos bendiga.
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