29/01/2025
RESEÑA
“HOW SWEET THIS DANGEROUS DREAM”, UNA BIOGRAFÍA DE GADDAFI, PARTE 3.
La
historia de Gaddafi es una de aquel que voló muy alto, se acercó demasiado al
sol, no quiso retirarse de la lucha frente a un Sistema, mucho más poderoso que
su pequeña Libia, obsesionado con hacerlo enemigo público número uno, fuente de
todos los males y sujeto a abatir bajo cualquier circunstancia. Si la calidad
de un gran hombre puede verse por la magnitud de sus enemigos, a los que aquí
conoceremos, podemos decir sin lugar a dudas que Gaddafi, como se enfrentó a la
calaña más pérfida que el mundo ha ofrecido en los últimos tiempos, fue por lo
tanto uno de los más grandes.
Capítulo
9:
El
capítulo comienza con el proyecto acuático de extracción subterránea e
irrigación, financiado con dinero propio (habiendo aprendido de los errores de
Nasser) y con sus planes de apoyo anti-Israelí.
Los
gobiernos exteriores solo se fijaban en la caricatura; para el recién ascendido
Reagan, Gaddafi no era un místico, instruido y orgulloso líder de la
revolución, sino un dictador hombre-fuerte loco de pelo revuelto.
Entran
ambos en un curso de colisión; en los 80's se expande el uso de la palabra
terrorismo, y el apelativo de terrorista pasa a ser una palabra gatillo del
nuevo orden mundial, que sirve para descalificar a tus enemigos e intervenir en
gobiernos ajenos.
Reagan,
unos treinta años más viejo que Gaddafi, fue de chico el prototipo americano.
Guapo, con planta, siempre sonriente, conocedor de sus encantos, pero siempre
humilde, Reagan odiaba el comunismo y consideraba desdeñable cualquier acto
revolucionario, tildando a los alternadores como antipatrióticos.
La
autora habla de él con cierta calidez, asegurándonos de que no era un zelote de
grito en cielo, un tipo de bien o mal americano, sino que creía en el sueño
americano de la prosperidad para todo aquel que se lo curra, y le prendía el
corazón. La película de la que estaba más orgulloso, "Knute Rockne,
All-American" iba de un chico noruego, americano de 2° generación que pasa
de largo su carrera de científico exitoso para centrarse en ser entrenador de
futbol americano y enseñar los valores en los que cree: trabajo duro, juego
limpio, camaradería, dura competición, orgullo y trabajo en equipo. Cabe
mencionar que el cumple el papel de un chico al que entrena Knute, llamado
Gipper, que empieza siendo un jugador estrella y acaba muriendo de neumonía.
Fue
gobernador de California un par de veces; tuvo que lidiar con las protestas por
los derechos de las mujeres, durante la guerra de Vietnam, y con las de los
jipis "beatnicks". Los reprimió duramente con la guardia nacional por
ser subversivos. Le ganó posteriormente las elecciones al demócrata Jimmy
Carter, poniendo fin a la etapa intervencionista de los EE. UU. empezada por
FDR (teóricamente). Siempre fue considerado un peso ligero intelectual, pero
era genuino y optimista, de modo que no le molestaba.
Su
primer encuentro con Gaddafi fue un documental de 15 minutos de George Tremlet.
Posteriormente la CIA entrenaría agentes para infiltrarse en Libia. No le
mostraron cintas que mostraban a Muammar conversando tranquilamente sobre sus
ideales, sino actos públicos donde estaba encendido y posiblemente mal
traducidos del árabe.
Ha
caído ya la URRS, de modo que los USA tienen ganas de tocar los huevos en otros
lugares, y mandan barcos a la costa de Libia. Gaddafi manda dinero a los
Sandinistas en Nicaragua y Guatemala, rebeldes, y esto les da la escusa de
tacharlo. Gaddafi vuela a Moscú para una reunión y a la vuelta le intentan
asesinar derribando su avión, no obstante, tiran abajo un señuelo y Muammar
vuelve con vida. Circulan las fotos de seis sicarios que supuestamente van a
matar a Gaddafi, que resultan ser libaneses de clase media alta, y el
presidente ordena expulsión de todos los americanos de su país.
Gaddafi
compra una escuela en Londres para exponer su ideología de Izquierdas Nacionalista,
los USA le montan protestas para joder la marrana, y una chica acaba muerta
no sé como. Al final los 38 diplomáticos son expulsados del país.
En
diciembre un grupo de palestinos cometen actos de terrorismo en los aeropuertos
de Viena y Roma, con 20 muertos, y se los endiñan a Gaddafi, a pesar de que hay
0 pruebas.
Las
cosas escalan, Reagan declara a Libia como un estado proscrito y Bush, entonces
vicepresi, llama a Gaddafi hombre loco e impredecible. Le endiñan un atentado
en Berlín (en una discoteca) y le mandan un par de aviones bomba a Trípoli y
Benghazi.
Los
intentos de asesinato le sirven de escarmiento, y trata de limpiar su imagen
intentando eliminar la pena de muerte de la legislación, conmutando a aquellos
que estaban de ella condenados, y dejando de apoyar los diferentes movimientos
por la libertad en el mundo, incluida una declaración pública para decir que ya
no apoyaba al IRA.
En
los años 90 ya el grado de alfabetización es del 90 % en hombres y 63 % en
mujeres.
Finalmente
se descubre que los atentados fueron realizados por un sirio y no había ningún
lazo con Libia. Reagan acaba su presidencia y Gaddafi, el gran hermano de su
nación, la continúa guiando.
Capítulo
10:
Afligido
por los intentos de asesinato se retira el desierto, para saber si todavía está
siguiendo el plan de Allah. Desilusionado por completo con el panarabismo,
creía que la unión de Libia con Egipto et al. sería la única forma de merecer el
respeto de occidente y dejar atrás las humillaciones continuas, se da cuenta de
que no es el caso. Se repliega e intenta volver a volcarse en su nación,
financiando una peli sobre Omar Mukhtar, el héroe contra los italianos, llamada
"El León del Desierto".
Tuvo
un elenco de actores occidentales, muchos críticos la clasificaron como épica y
de gran calidad histórica, pero no fue bien recibida en taquilla por la
manipulación mediática. La película hace explícito el sadismo de los fascistas
italianos y fue prohibida en el país bota desde su salida. No se muy bien por
que la autora menciona que los EE. UU. derribaron un avión de pasajeros iraní,
matando a más de dos centenares de personas, por una serie de fallos de
comunicación e interpretación, y que la respuesta del presidente Bush, que
apoyaba a Saddam Hussein en su guerra contra Irán, fue que lo mejor era la paz,
a la hora de dar explicaciones por la matanza.
Le
siguen endiñando a Libia una serie de atentados terroristas que según un tal
Salinger los había cometido en realidad Siria e Irán, y le meten un paquete de
sanciones al país que ninguna nación opone.
La
autora entonces comenta los diferentes pasajes guardados en el libro
"Escapar al Infierno y otras Historias Cortas" donde Gaddafi mezcla
divagaciones cuasi-poéticas sobre la vida en la ciudad del tecnócrata
supra-formado contra la vida en el campo del hombre sencillo y su sentido
común; reflexiones sobre la muerte, comentarios sobre los países musulmanes y
sus inquietudes ( los Sauditas consideran más santo el petróleo que la meca...)
Comenta
(Gaddafi) satíricamente que el gobierno de Libia debería haber financiado el
estudio de pasajes oscurantistas de interpretaciones islámicas (como los
beneficios espirituales de comer con tres dedos) en vez de promover la
educación y la ciencia, que había sido un tonto queriendo construir satélites
cuando con rezos de "nos verán por Allah" los satélites espías
Israelíes dejaban de funcionar. Acaba el libro hablando de la caída de la URRS
y la muerte del comunismo. Argumenta que el comunismo no ha muerto porque nunca
nació, la revolución Bolchevique fue una copia de la Francesa, con una clase
burguesa no proletaria rebelándose contra el poder feudal.
Gaddafi
financió la lucha de Nelson Mandela en su momento y pagaba a sus abogados. Este
le visita, el "dictador" le recibe con una cálida sonrisa y Mandela
pone una tímida. Gaddafi era un malentendido, incluso por aquellos cercanos a
los que quería.
Buscaba
iguales intelectuales que le respetaran, ya fuese en el Occidente cristiano o
en Oriente musulmán, pero si ser entendido por pocos es un suplicio, no ser
entendido por nadie una tragedia.
Así
finaliza el capítulo.
Capítulo
11:
Empieza
relatando que no se que atentado realizado, a todas luces y apoyado por
numerosos hechos, por un ciudadano iraní, se lo endiñan a un ciudadano libio,
entiendo que a base de sobornar a toda la peña involucrada en el juicio (estilo
11 M) cantaron que el cielo estaba morado y que los cerdos volaban, que sí señor que efectivamente a pesar de que tenemos cero pruebas tampoco nos quedan
dudas, que se calle y váyase a comprar un polo que hace mucho calor en esta
tarde de diciembre.
Esto
claro, tiene muy malas consecuencias para la Libia entrada en el nuevo milenio.
Le
tocó pagar 10 millones a cada una de las 270 familias afectadas, otorgar al
mundialismo un chivo expiatorio de su propia patria y sufrir internacionalmente
las calumnias a su persona de que había financiado actos terroristas. Ante la
amarga humillación con Occidente y su desilusión con Oriente y el panarabismo
se gira hacia África para echar un cable a otros países que han sido victimas
de la bota blanca y continúan siendo subyugadas económicamente a través de
deudas impagables: como objetivo tiene la relajación de las fronteras
africanas, la creación de un sistema de justicia propio para ahorrarse las
farsas y lo más importante, y su error imperdonable número dos: querer crear
una moneda basada en oro para el intercambio de bienes y servicios en todo el
norte de África.
Veía
que había muchos recursos que estaban siendo exportados por bajos precios a Occidente cuando podrían ser refinados en industrias africanas, lo cual
repercutiría en mucha más prosperidad autóctona: plantas de café en Ghana,
plantas de cacao en Costa de Marfil...
Hasta
dos millones de trabajadores egipcios estuvieron trabajando en la industria
petrolera de Libia; creó el RASCOM para poner en órbita un satélite propio
africano (el total del pago de satélites europeos era bastante alto)...
Gaddafi
consiguió que Sirte fuera la joya de la corona del continente, fue nombrado rey
de reyes de las naciones africanas, y en 2009 se cumplieron 40 años de la
revolución de septiembre. Estaba seguro de que el Islam era la religión para
todo el mundo, que el evangelio de Barbabas había sido censurado por anunciar
la llegada futura del profeta Mahoma y que el vaticano debía darle una vuelta
más al asunto.
El
proyecto del gran río artificial ya estaba completado, llevando agua a las
ciudades de Benghazi y Trípoli, y consolidando el año como su año dorado. Saca
su libro blanco donde se enfrenta a la cuestión palestina y propone la solución
de un único estado "Israestina" cuyo idioma sea el árabe y no tenga
acceso a armas de destrucción masiva, donde ambos pueblos puedan vivir en paz y
convivencia, la autora comenta con recelo que quizás era la forma de Gaddafi de
tratar de dejar en mala posición a un viejo enemigo para una futura derrota.
Las
nuevas generaciones libias no conocieron la extrema pobreza de sus antepasados
y querían cambios por que no entendían las restricciones políticas que Gaddafi
había colocado; además su hijo estaba ya en edad de medrar y el mundo aborrecía
la posibilidad de una dinastía a pesar de los esfuerzos por crear una
constitución votada por el pueblo.
Los
libios comenzaron a rechazar a los negros que trabajaban/estaban refugiados en
su país y pensaban que era inútil el gasto que se estaba haciendo para con los
países al sur.
Gaddafi
estaba tratando de arreglar las cosas, pero su final estaba cerca, llegó en
Túnez la primavera árabe, y pronto le llegaría a él y occidente encontraría la
manera de quitárselo de encima, esta vez de verdad.
Capítulo
12:
Gaddafi
estaba preocupado con Al Qaeda y la parte este de Libia, los describía como
bestias con turbantes que no sabían hacer nada más que destruir.
Con
la primavera árabe el presidente Hosni Mubarak dimite y los libios protestan
(no entiendo la conexión de estos dos acontecimientos) que quieren rápidos
cambios de gobierno, la autora nos dice que todo este escándalo fue fabricado
por occidente y apoyado por la OTAN para desestabilizar los países del norte de
áfrica. Los estudiantes le montan una revolución de color: cría cuervos y te
comerán los ojos... La mafia de países civilizados se inventa que ha habido
cientos de asesinatos como represión de las protestas y Obama declara que
Gaddafi ha perdido el mandato se su pueblo y debe abandonar el poder.
Sarkozy
declara el cielo libio como zona de no vuelo y occidente arma a los estudiantes
creando un ejército rebelde. Los EE. UU. mandan a un prisionero de guerra,
Khalif Haftar, ex miembro del RCC que había entrenado (¿lavado el cerebro?) la
CIA en guerra de guerrillas y lo ponen al frente del Frente de Liberación
Nacional de Libia (mátame camión).
Propaga
este Khalif la mentira de que Gaddafi ha matado a 1200 personas en un centro de
detenidos como escarmiento. Surgen también las bizarras historias sobre el
"dictador" como adultero, bisexual, violador serial a pesar de que
era un musulmán devoto con siete hijos y casado con la mujer que conoció en los
70. Nos tenemos que creer que le daba viagra a sus soldados para que violasen a
mujeres de su propio país cuando había sido un gran defensor de los derechos de
las mujeres...
El
país entra en guerra civil, Gaddafi pide ayuda a otros países que habían
sufrido el colonialismo e imperialismo, pero nadie le ayuda, todo el mundo
permanece callado, el silencio es ensordecedor. Los EE. UU., Francia,
Inglaterra e Italia se colocan del lado de los rebeldes y comienzan a
bombardear a Gaddafi sin parar durante siete meses. Sirte, previamente la
ciudad más lujosa de África acaba destruida hasta ser escombros.
Destruyeron
sus proyectos de irrigación, los centenares de tuberías y conductos que
componían el gran río artificial.
Avasallan
Sirte, parte de su familia está a salvo, pero él está en un convoy que es
bombardeado. No muere, pero queda herido, a merced de luchadores (terroristas
rebeldes) del NTC, que visten ropa occidental incluidas gorras con logos de
marca, lo rodean y quedan grabados sus últimos momentos: "¿que os he hecho
a vosotros?" pregunta un confuso y acongojado Muammar.
A
sus 69 años Gaddafi muere a manos de hijos de la gran puta financiados por los
de siempre.
Luego
hace las rondas un video que contiene contenido explícito de tortura y abuso
sexual.
Hilary
Clinton declara "vinimos, vimos, él murió".
No
tengo ninguna duda sobre quien fueron los verdaderos villanos en esta historia,
con la última cita del demonio hecha persona no cabe ninguna otra posibilidad:
las fuerzas del mal pusieron en su punto de mira a Libia: Gaddafi había
expuesto que la prosperidad no está ligada al capitalismo de rapiña, que los
planes estatales a largo plazo de naciones soberanas funcionan, que no tenían
porque doblegarse ante el orden económico estadounidense ni ante el poder
militar israelí.
Pagó
muy caro sus acciones, se enfrentó a la Bestia, durante mucho tiempo cabalgó el
tigre y llevó a su país a la gloría, pero al final perdió. Que su historia nos
sirva como ejemplo, acordémonos siempre de quienes son y que hacen los
sirvientes del “Imperio que Nunca Acaba” y los lacayos de “la Casa de las
Mentiras”.
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