viernes, 24 de enero de 2025

RESEÑA “HOW SWEET THIS DANGEROUS DREAM”, UNA BIOGRAFÍA DE GADDAFI, PARTE 2

 20/01/2025

 

RESEÑA “HOW SWEET THIS DANGEROUS DREAM”, UNA BIOGRAFÍA DE GADDAFI, PARTE 2.

 

Acabamos el anterior resumen (del primer tercio del libro) con la toma de Gaddafi del poder, ¿que hace nada más subir? En principio arreglar su país, pero veremos como poco a poco se va buscando problemas.

 

Capítulo 6:

 

Comienza la reconstrucción de Libia, basándose en 5 conceptos: i) Libertad ii) Gobierno democrático iii) Socialismo Islámico iv) Nacionalismo/unidad v) Pan arabismo de Nasser.

 

Gaddafi creía que estaba en posición de alzar la dignidad de Libia, previamente considerada una cantera de arena, a la de los países coloniales que la habían dominado.

 

¿Por que estaba seguro de ello? Una palabra: petróleo.

 

Lo primero que anunció el RCC fue: todos los concilios legislativos del anterior régimen se anulan, todos los departamentos y su personal están al servicio del RCC, aceptación y adherimiento de los valores del Corán y la libertad de religión que da, y finalmente un compromiso con las otras naciones del tercer mundo africanas.

 

Anunció que esa había sido la última vez que Libia tuviese que luchar contra fuerzas represivas, mostrando su obvia incapacidad de prever el futuro, pues no se imaginaba lo que vendría en 2011.

 

Implementó medidas socialistas: dobló el salario mínimo, redujo las rentas un 35 %, eventualmente los alquileres a individuos fueron prohibidos, sustituidos por vivienda estatal, se controlaron precios y solo un 60 % del salario podía ser sacado del país de la gente que vivía fuera.

 

Solo alrededor del 23 % de hombres y 8 % de mujeres eran capaces de leer al inicio de su mandato, de modo que escogió el árabe como lengua oficial e incentivo su uso: cualquier expresión pública previamente hecha en otro idioma se eliminó. En 1969 se dio un periodo de 8 meses para que las potencias militares extranjeras evacuaran sus bases, un militar estadounidense relata como casi mata a Gaddafi sin saber quien era, pues el Coronel había ido para azuzar el proceso y hacia fintas hacia su arma con la mano. Típicas bravuconerías americanas, dice la autora.

 

Se nacionalizaron las petroleras.

 

Retiró todas las facetas democráticas que involucraban competición, pues fomentan la división entre el pueblo y aquellos que aspiran al poder, y asegura que el lado con más dinero y/o acceso mediático está asegurado ganar. Por eso mismo abolió los partidos políticos. Aplicó las tácticas de Sun Yat-Sen de instruir directamente al pueblo para que aprendan a manejar la cultura necesaria para la prosperidad.

 

La autora hace ahora un relato sobre Marx, las penurias del capitalismo desabrido, su método de analizar la historia, y el socialismo científico, que es la ideología que al fin y al cabo inspiró a Gaddafi. No obstante el socialismo de Marx, bueno el comunismo, dejó masas grises de gente sin clase, sin estado, sin dinero y sin religión; no tenía clases, ni estados, ni países ni ninguna dependencia en la providencia de Dios, la unión soviética era una dictadura con un motor que controlaba todos los aspectos de la vida de sus ciudadanos, nos dice la autora. Gaddafi vio como su país no tenía la capacidad de operar como un país capitalista.

 

Remarco aquí mi usual comentario sobre ¿que cojones es el capitalismo? Para cada persona es algo diferente, pero vamos, la esencia es que Gaddafi no consideraba que su país estaba listo para competir en el mercado, punto. No hay necesidad de enturbiar las aguas con un concepto maldecido por la retórica.

 

Los musulmanes siempre habían tenido una figura en el ápice dictándoles la correcta interpretación de la fe, el califa, pero con el fin del califato otomano el mundo Islámico se quedo sin esa cabeza. Gaddafi creyó que Nasser podía suplir ese rol, o que el mismo, una vez el egipcio murió, podría cumplir el rol, no sabia como de equivocado estaba. Se había cegado por el idealismo, y no estaba teniendo en cuenta las miserias del alma humana.

 

Capítulo 7:

 

Nasser muere y públicamente le pasa la batuca a Muammar. La autora nos dice que ya es hora de conocer por que le interesaba tanto la cuestión de la unidad árabe.

 

El árabe es el idioma que más extensión de tierra cubre, siendo la lengua oficial de 22 países (todos los de oriente medio menos Irán), tiene muchísima riqueza de vocabulario y sus hablantes son de los mejores retóricos. De modo que las palabras acceden en árabe a lo más profundo del corazón, penetrando capas y provocando emociones. Los beduinos llenan el mismo arquetipo que los indios en américa: libres, soberanos, valientes, inmersos en la tragedia.

 

Son emocionales, los hechos los ignoran hasta que en el último momento les golpean en la cara, toman decisiones de manera volátil. Gaddafi y Sadat anuncian la unión de Libia y Egipto, pero claro, los problemas comienzan. Cuando las cosas salen mal se echan las culpas el uno al otro, Egipto le da residencia al rey Idris, que Gaddafi considera como un insulto, intentan asesinar con bombas a Sadat en un atentado y se le echa públicamente la culpa a Libia...

 

Sadat no era como Nasser...

 

Y ahora me pregunto yo, ¿por que acaban juntos esos dos?

 

Sadat fue crítico con Nasser, era frio y racional, pero no fue valiente e inspirador como su predecesor, y nunca le llegó a la suela de los zapatos al mejor árabe del siglo XX. Sadat era un hombre tranquilo, admirador de Mahatma Gandhi y educado por seis años en confinamiento solitario, solamente quería paz. ¿Pero querían paz las potencias mundiales, EEUU y su ahijado? No, necesitaban guerras para aumentar el suministro de siempre cambiantes armas y municiones. Sadat jugaba ajedrez siete pasos por delante, Gaddafi jugaba poker.

 

Sadat en la guerra del 73 podía haber destruido Israel, pero la deja vivir por un telegrama de estados unidos (¿como, pero este hombre no era pacífico?). 10 años después, en el 83, muere Sadat asesinado y nadie le hace luto ni le muestran respeto.

 

A Gaddafi se la sudó, siguió con su proyecto pan-arabista con escaso éxito: trató de unirse con Chad, Nigeria, Siria donando dinero y proveyendo infraestructura, pero nada cuajaba.

 

Declara una revolución cultural con el propósito de estar más cerca de la fe Islámica (¿otra vez?). Tras 6 intentos fallidos de asesinato comienza a depurar cargos, ajusticiando a un ex amigo suyo Omar El-Meheishi, que posiblemente fue la fuente del rumor que casi hace que los capture el rey Idris hacia años.

 

Gaddafi decide reemplazar la ley del rey Idris por la Sharia, que nos dice la autora, es algo así como el catequismo católico, y se parece más a un código moral de conducta que a un conjunto de leyes Islámicas; se puede cambiar a través de juristas (“fuqaha”), pero la mayoría de musulmanes la consideran inmutable pues viene de Dios. Gobierna creencias, carácter y acciones, y solo una pequeña parte está compuesta de regulaciones legislativas explícitas. Debbie finaliza diciendo que a pesar de que la gente de occidente sobre reacciona por los castigos severos, las penas pueden ser mitigadas con el arrepentimiento del que las cumple.

 

Aunque pensaba que los robos acabarían con la prosperidad, reestableció los castigos duros, en concreto el pertenecer a partidos políticos prohibidos estaba penado con la muerte, y el ateísmo y el comunismo no serían tolerados.

 

Pero la prohibición de la "Hermandad musulmana" seguía en pie, a pesar de que cada vez más parece que sus objetivos son los mismos. La autora nos dice que es por que los consideraba subversivos, yo creo que simplemente es que eran sus rivales: ostentaban al poder, casi con las mismas metas, pero no eran él, sino ellos, y la guerra estaba asegurada. Posiblemente eran demasiado radicales para la versión más idealista que Muammar tenia del islam.

 

El RCC inspeccionaba los libros culturales que entraban a Libia, pero los avances científicos y tecnológicos eran bienvenidos.

 

Libia era un polluelo a nutrir y proteger, no podía dejarla a merced del gran capital exterior. Libia se convertiría en el país africano con mayor estándar de vida y con mayor alfabetismo.

 

Cabe decir que yo apoyo esta visión paternalista de la política, si no controlas tu lo que tu nación consume lo controlará otra potencia extranjera o fondos de dinero internacional. Mola creer en el ciudadano iluminado de la ilustración, pero como la mayoría de cosas que salieron de ahí, es una patraña irreal no apta para el ser humano, que es gregario por naturaleza y por lo tanto muchas veces antepone lo que el grupo quiere a lo que es correcto. Y el grupo de ovejas, a menudo, lo controla un lobo disfrazado, que dispensa premios entregados por Satanás.

 

Capítulo 8:

 

El capítulo 8 va de su "Libro Verde" donde expone su solución universal para la democracia y critica a todos los sistemas en uso en occidente, tachándolos de dictaduras. Las "democracias" occidentales tienen el problema de que "los ricos" (las élites globalistas hoy en día) imponen su visión a través del dinero, según Gaddafi, y los candidatos que ganan las votaciones no expresan la voluntad de la gente, sino solo de aquellos que le votaron. Los políticos son los únicos con el tiempo libre y recursos para participar en política, de modo que la gente normal se ve privada de participar en el verdadero juego, la competición olímpica de ganar elecciones.

 

Para Gaddafi el factor representativo de la democracia es una estafa, establece que lo óptimo es que la gente se gobierne así misma a través de comités, congresos y conferencias.

 

Lo único natural es el respeto por los códigos religiosos, y los armatostes legales son un yugo hecho por el hombre. Las penas por saltarse la moral deberían ser establecida en foros públicos.

 

Afirma el derecho de libre expresión, pero niega que cualquier aparato mediático pueda arrogarse el hablar por el pueblo entero y debería ser cristalino que solo habla por la propia casa editorial o la empresa.

 

Comenta la perspectiva de Gaddafi sobre el trabajo, la cual es que el trabajador es esclavo de su jefe, pues no es dueño de ninguno de los beneficios, ni del producto, ni del proceso. Debería pasar, según él, a ser dueño de parte de la empresa o de un porcentaje de los beneficios. La gente debe tener acceso a lo básico (casa, sueldo, vehículo y tierras) de manera predeterminada para que el prójimo no pueda controlarlo, que va contra el islam.

 

La familia es fundamental en su esquema de valores y considera un error todo aquello que favorezca fragmentarla, principalmente que las mujeres se vean obligadas a trabajar en vez de a criar a los hijos.

 

Citando a la autora "la visión de Gaddafi sobre la mujer como dulce y hermosa es una visión sin duda romántica y no del todo incómoda", refiriéndose a su visión de que la labor femenina es una agresión hacia las mujeres.

 

Nunca fue sexista, el hiyab no estaba obligado, las mujeres podían acceder a trabajos si querían y tuvo guardaespaldas amazonas que permanecían sin casar. Su propia hija fue abogado practicante.

 

Libia no participa en la guerra del 73 activamente, pero si que dona dinero sacado del petróleo, cuando en una entrevista le preguntan por ello, dice que Israel naturalmente es el enemigo. Muestra su apoyo al IRA y a todos aquellos pueblos que se quieran librar de yugos externos, en la entrevista de Curtis, donde queda claro que hay un abismo ideológico entre el entrevistador y el autoproclamado profesor de su nación, que lo tachan de dictador proterrorista.

 

Recapitulemos, la subida al poder de Muammar, aunque costosa en el tiempo (y con mucha necesaria planificación), al menos por lo relatado por la autora, fue sencilla. A la hora de arreglar su país, no tuvo demasiados problemas, su cultura era homogénea, entiendo que el ciudadano medio era tan radical en el islam como él, y su trabajo intelectual y propagandístico habían sido, francamente, muy buenos. Los problemas se los busca fuera: primero por su injerencia en los demás estados norteafricanos, creo que el  muchacho pecaba un poco demasiado de ideales ilustrados, y creía que un hombre es un hombre es un hombre, y no, no hay humanidad genérica, como decía Joseph Maistre (creo), y un español no es un francés, y un libio no es un nigeriano; segundo por su financiación de los movimientos revolucionarios mundiales, que no se si he mencionado en esta parte, o mencionaré en la siguiente; y tercero, PERO MUCHO MÁS IMPORTANTE, es que se opuso militarmente (al menos en materia económica) a Israel, amo y señor del mundo moderno, y eso si que no se puede hacer.

 

Hemos visto baches, ahora veremos la caída, pues cuanto más subes más dura es, en la tercera y última parte.

 

A mirada pasada todo es más fácil, pero, ¿debería haber sido más reservado? ¿O cuando te enfrentas a semejantes monstruos no queda más que intentarlo y morir en el proceso?

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