20/01/2025
RESEÑA
“LOBA NEGRA”.
Voy
a hacer algo diferente, voy a soltar palabras a lo más reseñador moderno, estoy
vago, y no me apetece hacer mi usual completa "arruinación" del libro.
Glamour,
rendimiento, tramas chulas, ligaduras reales y un chispazo entre dos negruras
infinitas.
Seguimos
con la premisa fantasiosa del superhumano hecho persona, con la "a"
de Antonia y de mujer. Las mujeres siguen dominando esta saga, pues Lola Moreno
víctima primero presentada en el libro resulta ser el cerebro detrás de una
trama de blanqueo de capital, y los buenos no son tan buenos y la mala no es
tan mala.
JGJ
narra magníficamente, sus personajes son simpáticos, te caen genial, no notas
ni un atisbo de que quieran complacerte, son gente con personalidad,
independientes, eficaces, profesionales, rinden cuando les toca, como el autor.
Vemos a alguien refinado, consciente de lo que gusta (el no intentar gustar),
con un fino oído para los tonos leves que componen la música. Pero debajo de
todo hay una mentalidad perniciosa, incompatible con la España histórica, y la
realidad del mundo. En esto, por cierto, se parece mucho a alguien al que
menciona en los créditos, y al que yo también admiro.
Me
refiero a Pérez-Reverte.
La
historia es buena, buenísima, hay muchos rusos hijos de puta que te hacen
recordar que este escritor no es un mediocre, ¿pero el mensaje que transmite
cual es? El mundo es una mierda, Antonia Scott está a miles de años luz de
cualquier ser humano, para ti no está disponible ese grado de desempeño, y la
vida es solo un baile de luces, donde la gente capaz hace sus movimientos, y
luego mueren y nada ha importado. ¿Los mugrosos? Esos que no tengan esperanza
ni de que les sigue su sombra.
No
sé, quizás parezco un reverendo, pero de verdad te digo que el nihilismo lúdico
es una parte integral de los libros de JGJ, y te tragas la pastilla amarga
envuelta en caramelo blandito y sabroso.
JGJ
es un maestro de lo mundano, ha optimizado la ecuación materialista hasta el
máximo grado, pero lo trascendental no aparece ni de casualidad. Sus libros van
sobre las vidas ácidas de sacos de carne y hueso en proceso de descomposición,
y no puedo afirmar que estás mejor después de haberlos leído.
¿Sabes
como era tu rostro antes de nacer? Pregunta mentor el misterioso ( en verdad no
recuerdo si lo pregunta él, el científico viejuno o se lo pregunta Antoñica a
si misma). ¿No te acuerdas, verdad? Antes de ti no recuerdas nada, eso
demuestra que la oscuridad inacabable que había antes de que nacieses volverá
en que mueras, y que ese vértigo que sientes al pensar sobre tu finitud, ese
miedo, esa emoción, es una demostración irrefutable científica y racional sobre
la no existencia de Dios.
Me
hace cierta gracia, esas palabras, y os juro que no me estoy inventado nada,
las decía mi yo ateo del pasado, cuando tenia unos catorce años y me dedicaba a
arruinarles la vida a los creyentes más simples, o a mis amigos más miedosos.
Obviamente
tiene 0 absoluto rigor filosófico, creación ex nihilo y esas cosas, es clásica
forma de pensar de rebeldes quinceañeros, en la flor de la juventud, y del
intelecto. Luego maduras, y comienzas a pensar de manera más clara, certera. Al
menos mucha de la gente inteligente, no parece ser el caso de JGJ, por lo que
se ve en las obras.
Posdata:
esto se puede ver mucho en sus palabras al final del libro: "¡no reveles
el final!" Su atención está en entregar espectáculo, y una experiencia
buena y apasionante. Lo respeto, si, pero no lo comparto. Al grito de
"calla pesetero" destripo sus libros para ver que queda entre las
piezas descompuestas.
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